ÍNDICE
CONCEPTO
E INTRODUCCIÓN
LA
CONSCIENCIA EN LA FILOSOFÍA
EN
LA PSICOLOGÍA
CONCIENCIA EN LA PERSONALIDAD
LA CONCIENCIA EN LA HISTORIA
CONSCIENCIA EN LA ÉTICA
CONFERENCIA SOBRE LA CONSCIENCIA.
LA CONCIENCIA EN LA HISTORIA
CONSCIENCIA EN LA ÉTICA
CONFERENCIA SOBRE LA CONSCIENCIA.
Francisco Rubia Vila
LA EVOLUCIÓN UNIVERSAL
LA EVOLUCIÓN DE LA COSNCIENCIA
EVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA UNIVERSAL. NOOSFERA
LEY DE LA COMPLAJIDAD-CONSCIENCIA
CONCEPTO
E INTRODUCCIÓN
Propiedad
del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en
todas las modificaciones que en sí mismo experimenta.
La
conciencia (del latín conscientia 'conocimiento compartido', pero
diferente de consciencia, ser conscientes de ello) se define en
general como el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su
entorno, se refiere a la moral o bien a la recepción normal de los
estímulos del interior y el exterior. Conscientĭa significa,
literalmente, «con conocimiento» (del latín cum scientĭa). En la
especie Homo sapiens, la conciencia implica varios procesos
cognitivos interrelacionados. Se traduce del griego sy‧néi‧dē‧sis,
de syn -'con'- y éi‧dē‧sis -'conocimiento'-, de modo que
significa co-conocimiento, o conocimiento con uno mismo.
Conciencia
se refiere al saber de sí
mismo, al conocimiento que el espíritu humano tiene de su propia
existencia, estados o actos. Conciencia se aplica a lo ético, a los
juicios sobre el bien y el mal de nuestras acciones.
La
conciencia en psiquiatría puede también definirse como el estado
cognitivo no abstracto que permite la interactuación, interpretación
y asociación con los estímulos externos, denominados realidad. La
conciencia requiere del uso de los sentidos como medio de
conectividad entre los estímulos externos y sus asociaciones.
Los
humanos adultos sanos tienen conciencia sensitiva y conciencia
abstracta, aunque también el pensamiento abstracto se presenta en
otras especies animales, así mismo se ha comprobado que algunas
especies animales tiene una conciencia rudimentaria de sí mismos.
LA
CONSCIENCIA EN LA FILOSOFÍA
En la filosofía occidental el concepto de conciencia toma relieve a partir de los sistemas de René Descartes, John Locke, Gottfried Leibniz, Emmanuel Kant. Descartes se planteó la duda sistemática como vía de conocimiento. Destacó la facultad del hombre de captar su propio pensamiento. Se interrogó, además, acerca de la existencia física de la conciencia. Para Locke, ésta es el conjunto de las informaciones recibidas a través de los sentidos. Leibniz, matemático y filósofo, persiguió un "alfabeto de los pensamientos humanos" semejante a un orden matemático. Kant coincidía con Locke en cuanto a que el conocimiento nos llega desde afuera, mediante los sentidos, pero el orden de esos conocimientos lo determinan mecanismos internos de la conciencia. Para Kant, la ética se sintetiza en la idea de que se debe obrar como si la regla que se utiliza para uno mismo se pudiera convertir en norma universal.
A
partir de Franz Brentano y los pre-fenomenólogos (o
proto-fenomenólogos) la conciencia adquiere un papel central para
las filosofías derivadas del redescubrimiento del concepto de
intencionalidad, como la Fenomenología de Edmund Husserl. Según
este punto de vista, la conciencia es el correlato del fenómeno, y
es el punto de partida válido para la investigación filosófica.
RASGOS
DE LA CONCIENCIA
La
conciencia es capaz de percibir la realidad y hacerse una
representación mental. Esta facultad, que Steve Pinker llama
secundaria, por encima de la simple percepción sensorial (ya que
implica tener un concepto globalizador de lo que captan los sentidos)
está presente en varias especies de mamíferos y en un grado más
elevado a los hombres, que construyen una cosmovisión donde se
mezclan las propias percepciones y las enseñanzas fruto de la
socialización y la interacción con otras personas.Pero también es
capaz de concebir la propia individualidad, es decir, saberse sujeto,
como concepto unificador de creencias, sentimientos, experiencias y
pensamientos sobre el mundo. No sólo la persona sabe que existe,
sino que se considera diferente del resto de elementos del mundo
(Thomas Nagel).Esta consideración parte de una operación mental que
cuenta con diversas formulaciones, siendo quizá la más célebre la
máxima de Descartes Cogito ergo sum. Las visiones religiosas o
espiritualistas, además, consideran que parte de esta diferencia
radica, aparte de la personalidad, en un componente no físico,
llamado comúnmente alma.
El
idealismo considera que aparte de esa sensación y certeza de
existir, de saberse un sujeto, no se puede asegurar que exista nada
más, ya que todos los objetos del mundo exterior podrían ser sólo
proyecciones de la propia conciencia. Por este motivo esta doctrina
llevada al extremo desemboca en el solipsismo.
Manfred
Frank afirma que la conciencia incluye siempre procesos de reflexión
sobre uno mismo, mientras el sujeto va creciendo y va teniendo
experiencias va formando su personalidad, que luego transforma según
los acontecimientos y reacciones de la gente cercana. El
autoconocimiento, por tanto, es uno de los rasgos de la conciencia y
ligado al desarrollo del individuo (René Dubos), con un período
crítico en la adolescencia.
La
conciencia, además de representaciones sobre el exterior y de la
subjetividad, actúa como síntesis de diversas experiencias, en este
sentido es temporal, selectiva e intencional (Sartre) y puede
equivaler al concepto de yo. Sin este sustrato unificador, ya menudo
voluntariamente unificador, es imposible superar estímulos simples y
acceder a la cognición, como sostiene Antonio Damasio.
Bernard
Baas resume las funciones de la conciencia en las siguientes:
Definición
del contexto,
Situación
del individuo en el mundo,
Adaptación
a los cambios y aprendizajes,
Categorización
Control
de acciones físicas y mentales,
Represión
de determinados instintos,
Toma
de decisiones,
Metacognición
Mantenimiento
del propio equilibrio
Desde
la inteligencia
artificial
se han propuesto ocho rasgos básicos de la conciencia:
El
instinto de conservación ligado a la noción de un yo existente.
La
noción de estado de ánimo y emoción, que llevan a una conducta u
otra.
El
concepto de orden y lógica en torno, la noción de diferencia
respecto a otros seres y la posibilidad de establecer contacto
o no con estos seres.
La
idea de libertad
El
descubrimiento de patrones en la información y las ansias por
aprender como mecanismo de supervivencia.
La
facultad para hacer predicciones y tomar decisiones.
Nota
del administrador. El lenguaje no determina en su totalidad la
consciencia en el ser humano, sino la emergencia de la existencia,
las sensaciones y el pensamiento absatracto anterior al lenguaje
EN
LA PSICOLOGÍA
La conciencia es un estado de la mente que permite tomar decisiones de forma racional, percibir la realidad y tener noción del propio yo. Se opone por tanto a estados como el sueño, la alucinación y las formas de vida incapaces de formular un autoconcepto o de concebir un sentido de individuo y personalidad. Para Freud es una parte de la mente, diferente del inconsciente.Los seres humanos tienen conciencia cuando están despiertos y no sufren ninguna enfermedad mental o alteración momentánea por un estado de crisis o para ingerir drogas. Determinados autores afirman que la conciencia también formará parte de la inteligencia artificial o de los animales como delfines o primates, aunque no hay acuerdo sobre sus límites. La conciencia es objeto de estudio de la psicología y la filosofía de la mente.
CONCIENCIA
EN LA PERSONALIDAD
Todos
los seres humanos tienen conciencia moral, ya que han sido educados
en el cumplimiento de unas normas éticas a través de la familia, la
escuela, las relaciones personales o otras influencias como los
medios de comunicación, lecturas y meditaciones. Pero hay personas
con un grado más elevado de reflexión sobre los propios actos, que
se reconocen por actuar más a menudo en su deber, para hacer planes
de futuro y no dejar tan atrasada trabajo.
Cuando
no se sigue la conciencia surgen el remordimiento y la culpa, que
puede ser patológica si no se sabe parar, ya que es imposible actuar
siempre de acuerdo con las normas morales. El extremo contrario, la
anomia, es también un signo de enfermedad. Ya Aristóteles
proclamaba que la virtud era encontrar el equilibrio, el término
medio.
Epictura: El
arrepentimiento actúa como filtro represor de la conducta y el miedo
a experimentar sentimientos negativos o bajar en el autoconcepto
puede hacer desisitir de determinadas conductas. Por el mecanismo de
defensa de la anulación, un sujeto puede aplazar este sentimiento o
buscar una justificación para sus actos (autoengaño) que compense,
para tender así a la homeostasis psíquica.
LA
CONCIENCIA EN LA HISTORIA
Dentro
del pensamiento oriental, los primeros intentos de entender la
conciencia se encuentran en la formulación budista del Vijñāna,
que se liga a la esencia de las criaturas, en la base ontológica,
sin que incluya autoconciencia o personalidad. Pero justamente los
deseos de liberarse del ego, fuente del mal y del deseo insatisfecho
para fusionarse con todo el universo han llevado a que los pensadores
orientales menosprecien la idea de conciencia, asociada al orgullo.
Por
el contrario en Occidente se convierte, desde los inicios de la
actividad filosófica en las polis griegas, un concepto clave. En un
primer momento era inseparable de la conciencia moral, es decir, el
ser humano era racional y por tanto capaz de juzgar sus actos en
función de su bondad. Hasta John Locke no empezó a reflexionar por
separado sobre la dimensión ética y la conciencia psicológica y
con este término sólo a partir de los escritos de Ralph Cudworth.
Históricamente
se ha ligado la conciencia en el alma o espíritu.
La ciencia, a partir de los avances en neurobiología, ha tratado de
encontrar las bases biológicas para la conciencia. Uno de los
principales teóricos contemporáneos de este campo es David Chalmers
pero los estudios se remontan al siglo XVII (por ejemplo Descartes
creía que la relación entre cuerpo y espíritu se daba a la
glándula pineal). La conciencia sería un mecanismo adaptativo
elevado, que podría pues explicarse en términos puramente físicos,
en contra de las teorías basadas en el dualismo. Roger Wolcott
Sperry, Premio Nobel de Medicina, argumentó que no se encontraba en
un solo órgano, sino al conjunto de conexiones del cerebro,
anticipando las corrientes holísticos.
Dentro
de los fisicialistas se pueden distinguir dos corrientes
predominantes en los siglos XX y XXI: los partidarios del conductismo
y la fenomenología, que argumentan que la conciencia es algo
abstracto inaprehensible al estudio y que por tanto hay que centrarse
en sus manifestaciones objetivas, sean externas o internas al sujeto
(conductas y reacciones corporales, por ejemplo), y por otro los que
usan la mecánica cuántica para explicar cómo funciona el cerebro,
considerado el centro de la conciencia.
CONSCIENCIA
EN LA ÉTICA
La
conciencia es el sentimiento y certeza internas de estar actuando
bien o mal según los parámetros fijados por la ética. Según la
religión la conciencia proviene del alma, que juzga las propias
acciones y hace sentir remordimientos en el caso de desviarse de la
norma moral, mientras que para la ciencia la conciencia es parte de
la actividad evaluadora ordinaria del sujeto , que siempre califica
los actos y acontecimientos según varios criterios, entre los que se
encuentra la moral. Esta facultad parece localizarse en el córtex
prefrontal del cerebro.
Para
Sigmund Freud es parte del Superyo, un componente de la mente creado
por la socialización que hace que cada individuo interiorice unos
códigos de conducta que aseguran la cohesión del grupo. El Superyo
o conciencia reprime con emociones negativas aquellos comportamientos
sugeridos por el ello o el instinto que se alejan de lo esperado.
Según
el catolicismo.
Según el catecismo, el ser humano es libre, lo que implica la
posibilidad "de elegir entre el bien y el mal" . Para saber
cómo elegir, debe guiarse por la conciencia, que "asegura la
verdad respecto al bien" y por lo tanto, si está bien formada,
ayuda a no equivocarse en la elección. La conciencia actúa como
"ley del espíritu", pero para sentirla hay que hacer
introspección y para que su juicio sea certero, precisa una
formación a lo largo de toda la vida, que incluya fe, razón y
seguir las enseñanzas de la iglesia.
Hacer
un examen de conciencia es un acto habitual en un católico
practicante, que examina sus actos pasados e intenciones
futuras para juzgar sobre su bondad o no. Si ha cometido una falta o
un pecado (cuando ha obrado contra Dios y sus preceptos a pesar de
saber cuál era su deber) es necesario que obtenga el perdón
mediante la confesión. Esta puede ser privada, en la oración o
diálogo directo con la divinidad, o bien a través de un sacerdote,
que ordena una penitencia y otorga la absolución si el
arrepentimiento es sincero. Si la conciencia, pero, no siendo el
error y no piensa evitarlo en el futuro, el sacramento no tiene
ningún efecto.
Según
el budismo.
En otras religiones —como por ejemplo el budismo y el budismo zen—
la conciencia es algo que se debe despertar: el despertar de la
conciencia es más importante que la mera aplicación de dogmas o el
seguimiento de unas creencias como reglas fijas de pensamiento. La
conciencia debe de ser creativa. Puede hablarse de la distinción
entre la conciencia individual o del ego, y la conciencia cósmica o
universal. La práctica religiosa iría encaminada a dirigir la
conciencia del ego hacia una conciencia mayor, a través de la
meditación.
Según
el hinduísmo.
La conciencia es una cualidad eterna (o sea, sin principio ni fin)
que posee el alma espiritual. La conciencia no aumenta ni disminuye,
sólo se enfoca en algo. En el contexto espiritual la conciencia se
dirige a alguna forma de Dios o a la energía divina omnipresente.
Sigue con la interesante Conferencia pronunciada por el Prof. F. J. Rubia que incluye:
- Exposición
- Definición de consciencia
- Características de la consciencia
- Algunas teorías sobre la consciencia
- Supervivencia
- Dudas sobre lo mental
- Red de funciones cognitivas
- Origen y evolución de la consciencia
- Conciencia compartida
- Correlatos neurales de la
consciencia- Consciencia ocasional
- ¿Máquinas con consciencia?
- Conclusión





